Relájate mujer!!

Hago un alto en el camino para reflexionar sobre un tema que a muchas de la #infertilpandy nos tiene hasta los mismísimos ovarios y es el tema del “Relájate y Disfruta”.

Anoche salimos a cenar por el barrio, a un restaurante donde suele ir Mr. Crossi con los amigos un día por semana. Al llegar saludamos a una de las personas que trabaja allí , con el que ya tienen cierta confianza dada la asiduidad con la que frecuentan el garito..Pues bien, el susodicho acaba de tener su segundo hijo, el primero lo tuvo el año pasado. El tiene 43 años. Ella tiene 40. Al sentarnos nos pusimos a charlar y entonces nos preguntó “vosotros estabais embarazados no?” y al contestarle que si, así sin venir a cuento nos soltó una chapa que paso a intentar reproducir:

“Mi mujer y yo llevábamos 5 años intentando quedarnos embarazados, lo conseguimos nada más empezar pero tuvimos un aborto, no se llegó a escuchar latido. Yo creo que ella se quedó pillada ahí y ya no nos quedábamos…Al cabo de unos años ella me dijo que nos hiciéramos pruebas, que igual pasaba algo, y yo le dije que yo estaba bien porque ya había tenido un hijo en una relación anterior, pero bueno, me las hice. Total, que salió todo bien. Fuimos a la Seguridad Social y nos hicimos tres inseminaciones que no salieron bien hasta que ella me dijo: prepara 6.000 euros que nos hacemos un tratamiento por la privada. Así que nos fuimos de vacaciones y a la vuelta, el mismo día que íbamos a ir a pagar los 6.000 euros se hace un test de embarazo y le sale positivo!! En cuanto se relajó!!!”

LA MADRE QUE LE PARIÓ, continuamos:

“Después de nacer el primero, estaba yo un día trabajando y dándole vueltas al tema, así que me llevé una botella de vino a casa y cuando llegué le dije a mi mujer que por qué no íbamos a por el segundo, que había salido todo muy bien con el primero, bla, bla, bla…y zasca, a las 5 semanas prueba de embarazo positiva. Ves? en cuanto se relajó, como ya teníamos uno pues ya para el segundo no le dió tantas vueltas y mira que bien”.

HAY QUE VER CUANTO LE DEBE ESTA MUJER A SU MARIDO…

Ya luego, como guinda, nos contó que una amiga o conocida suya de 47 años se había quedado embarazada de forma natural, sin tratamiento ni nada, a lo que ya no pude más que contestar que si había sido de forma natural a su amiga la tendrían mirar porque era claramente un caso de estudio clínico.

En fin, mis reflexiones:

Ya me parece grave que gente que no tiene ni puñetera idea de lo que es la infertilidad te recomiende la relajación como un método de mejora de la capacidad reproductiva, aunque intentando ser más empática que ellos, puedo disculparles por su falta de conocimiento.

Me parece gravísimo cuando a un médico le preguntas, con tu mejor intención de hacer las cosas bien, cómo funciona eso de los test de ovulación, que quieres empezar a buscar con un poco más de “precisión” y el o ella en este caso te diga que te olvides, que lo que tienes que hacer es relajarte, coño que eres médico!!!!!!

Pero ya el colmo de los colmos es cuando una persona que ha pasado por este calvario, que se ha pasado 5 años escuchando miles de veces que se tenían que relajar para poder tener un hijo vaya y te cuente esta milonga!!! como si te estuviera descubriendo la pólvora!!! y yo pienso, que pensará su mujer de todo esto? porque yo es que le mato. No es acaso más bonito decir: mi mujer esperó, por las circunstancias que sean, a tener una edad para tener hijos, y claro eso al final pues te da más problemas para conseguirlo, porque la naturaleza es así. La tía luchó como una jabata, se hizo un montón de pruebas, leyó y aprendió muchísimo sobre infertilidad y mira, al final lo conseguimos (ahí cuentas lo que quieras, si es por tratamiento, si no…lo que quieras). Así además de reconocer el esfuerzo y la valentía de tu mujer por haber seguido ahí al pie del cañón, no le faltas el respeto a todas las mujeres haciéndonos parecer unas histéricas que necesitamos la ayuda de un hombre para poder relajarnos y conseguir el objetivo por el que llevamos años luchando, que eso ya huele a rancio que te cagas.

Yo durante toda la conversación no pude casi ni articular palabra, me acordé muchísimo de mis guerreras de la #infertilpandy y de lo injusto que era todo lo que nos pasaba y lo que además teníamos que escuchar…no lo hice bien, porque después de su interesantísima charla sobre infertilidad y sus soluciones lo que tenía que haber hecho era haberlo contado nuestra historia:

“Pues mira, nosotros estuvimos 2 años, no 5, tuvimos 3 abortos muy dolorosos, nos hicimos muchas pruebas también y vimos a muchos médicos, unos buenos y otros nefastos.  Viajamos y nos relajamos un montón, en la playa, en la montaña, en viajes largos, cortos…pero nada. Al final nos tuvimos que gastar un dineral en dos tratamientos de reproducción, pero tuvimos suerte, porque nos salió bien en el segundo, si no a saber lo que nos hubiéramos gastado!! Claro, que para conseguirlo tuve que renunciar a hacerlo con mis óvulos, porque los pobres estaban ya para el arrastre. Pero mira, embarazados al fin y super felices”.

Prometo que la siguiente no me callo, ansiosa de escuchar la respuesta..

 

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Pasamos a ovo

Una vez escuché que cuando realmente has tomado la decisión de pasar a ovo tu cabeza hace un click, algo cambia por ahí dentro y lo ves claro. Eso es exactamente lo que me pasó a mí.

De camino a la clínica, donde habíamos hecho el desastroso tratamiento de FIV, ya iba dándole vueltas, recordaba que cuando aún no tenía pareja me planteaba muy seriamente solicitar una adopción internacional, para mi no era una prioridad tener hijos con los que compartiera genes, pero en cambio si tenía muy claro desde hacía años que quería ser madre. Cuando conocí a Mr. Crossi, esa prioridad cambió, y quería un pequeño que se pareciera a su padre o a su madre, o a los dos, que de alguna forma simbolizara nuestra unión, me parecía tan bonito!!

Pero esta historia estaba acabando con nosotros. Aunque cada vez nos sentíamos más unidos, era una unión rodeada de tristeza, desilusiones, frustración…y yo no quería eso en nuestra vida, no más.

Al salir de la clínica, rompí a llorar y le dije a Mr. Crossi que estaba cansada, que ya no podía más, que necesitaba vivir y que esa era mi prioridad. Que si el niño no tenía mis ojos, mi boca, mi nariz, no me importaba, porque sería mi hijo igualmente pero que quería llegar a la maternidad con una sonrisa y no con una carga de años y años de tristeza.

Vi como Mr. Crossi se quedaba sorprendido y temiendo que fuera un arrebato producto del último desengaño me pidió que lo pensáramos bien, que analizáramos bien los pros y contras y que si eso era lo mejor pues adelante (ayssss como le quiero, menos mal que siempre está ahí para hacerme pensar y reflexionar todo un poquito más).

Los siguientes días le dábamos mil y una vueltas, la lista de pros y contras era tremendamente desigual, en el lado de los contras solo había una cosa: renunciamos a mis genes. En el lado de los pros:

  1. Las probabilidades de éxito pasan del 10% al 60%.
  2. No nos alargaremos más en el tiempo, tenemos una edad..
  3. Más fácil que tenga un hermano (muy importante).
  4. Descartas muchos riesgos de alteraciones cromosómicas.
  5. Mucha menos medicación para mi.

Y no sé cuantas más, ya solo veía ventajas!!!

Cambiamos de clínica y fuimos a Minifiv. Allí nos explicaron en qué consistían sus tratamientos de Minifiv y de Miniovodonación. Me animaron a intentar antes un tratamiento con óvulos propios, pero yo ya estaba más en aquel lado de la orilla que en este..y el tratamiento de ovo nos convenció muchísimo, entre otras cosas, porque los tiempos eran muy cortos ya que disponen de banco de óvulos y no es necesario esperar a encontrar donante, con lo que con la siguiente regla podíamos empezar, perfecto.

Cuando ya estábamos convencidos Mr. Crossi me dijo un día “¿sabes que existe algo que se llama duelo genético? yo creo que no lo hemos pasado y me preocupa..”. Aun no sé qué es exactamente el duelo genético ni si lo he pasado, imagino también que el camino por el que has llegado a tomar la decisión influye mucho en tu capacidad para tomarla, en el dolor que puede suponer renunciar a tu carga genética. No digo que para mi haya sido fácil, pero siento que sin duda ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida, la que por fin nos traerá a nuestro pequeño y eso es lo más importante. Mi primera gran muestra de amor.

 

Y por ovo??

El palo de nuestro desastre FIV fue gordo, no tanto como los abortos, pero considerable. Además creo que esta vez el más tocado de los dos fue Mr. Crossi, y eso lo hacía todo aún más duro…

Una cosa que no entiendo de las clínicas, al menos de ésta, es que tú haces todo el tratamiento con una doctora, te decides por una clínica porque ella te inspira confianza, te hace ella todo el seguimiento, la punción… y cuando te tienen que llamar para darte una mala noticia te llama la bióloga!! que es cierto que la bióloga es quien está en el laboratorio y quien sabe como ha ido todo, pero es que yo con quien necesito hablar es con la doctora que es con quien llevo todo el tratamiento hablando!! A los pocos minutos de recibir la noticia y llamar a Mr. Crossi para contárselo volví a llamar a la clínica para hablar con la doctora. Ella me dijo que lo sentía mucho y que teníamos que ir a hablar con ella, que habíamos mucho que comentar, que no le parecía normal lo que había pasado. A mi tampoco, no hacía más que repetirme a mí misma que de forma natural (y tres veces en 18 meses) había conseguido más que con un tratamiento FIV, y hormonada hasta las orejas.

Volvimos a la clínica a los dos días, yo sabía que posiblemente me recomendara ovodonación pero quería esperar a ver qué explicación me daba de todo lo que había pasado. La explicación fue clara: “aunque tus ovocitos y tus hormonas evolucionaban bien, no terminaron de madurar y eso además se corresponde con tu FSH (13,6). Podríamos volver a intentarlo pero no podemos esperar gran diferencia”. La otra opción era ovodonación.

Yo me resistía a tirar la toalla tan pronto, quería intentarlo una vez más, no me podía conformar con que toda nuestra aventura FIV se acabara tan pronto, pero quería asegurarme de que si lo volvíamos a intentar sería cambiando algo, porque claramente lo que habíamos hecho no había funcionado. Le pregunté qué cambiaría y la verdad es que la respuesta no me terminó de convencer, me modificaba la medicación en la fase de reposo ovárico y ya.

Aprovechamos también para preguntarle por el tratamiento de ovodonación: precios, procedimiento, selección de la donante… no teníamos ni idea, era algo totalmente nuevo que ni siquiera nos habíamos planteado hasta ese momento!! La verdad es que me sorprendió mucho el precio, pensaba que la ovodonación era carísima, pero claro, si cuentas con que nuestro tratamiento FIV debía ir acompañado con DGP, la ovo ya no era mucho más cara…

Y así fue como la ovodonación fue entrando en nuestros planes…

Y damos el primer salto..

Después de nuestro último aborto y de todo lo que habíamos aprendido en los siguientes meses teníamos muy claro que la solución a nuestro problema debía pasar por hacer un DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional). Después de empeñarme y empeñarme en encontrar una causa médica, la conclusión fue que el motivo principal de mis abortos era mi edad y mi calidad ovárica, luego había que recurrir a FIV para después poder seleccionar genéticamente el embrión que nos fueran a transferir.

A nosotros, por desgracia, no nos bastaba con que nos pusieran un embrión de calidad A, ya que teníamos todas las papeletas para que ese embrión se parara a las 8 semanas, a las 10, a las 12, o incluso pudiera llegar a término pero con una grave enfermedad debido a un problema cromosómico. La verdad es que cuando sufres abortos te quedas solo en el momento en que lo has sufrido y te preguntas ¿por qué no habrá llegado a la semana 12, si estaba tan cerca? pero cuando entiendes que tus abortos son casi al 100% por fallos cromosómicos entonces piensas que si, que podría haber llegado, e incluso podría haber nacido pero y si nace con algo grave? Entonces el panorama pinta muy muy negro…porque ya no tienes miedo solo a abortar sino a que tu hijo nazca mal y entonces qué? Yo me entregué totalmente a la reproducción asistida, ya no quería ni plantearme volver a quedarme embarazada de forma natural, me aterrorizaban mis óvulos!!

Así que empezamos nuestro tratamiento de FIV ICSI + DGP, venga un completo!!

Empezamos el primer mes con un reposo ovárico (esto era fácil) y con la siguiente regla ya nos pusimos manos a la obra. Lo primero que me tuve que pinchar fue Elonva, solo un pinchazo el tercer día del ciclo y visita para eco y control de niveles hormonales el 8º. Cuando voy a la consulta me dice la doctora que la estimulación va muy lenta (parece que bastante más lenta de lo esperado) y me mete un chute adicional de Orgalutran + HMG Lepori, además del que ya llevaba con el Elonva (que me debió de hacer cosquillas). Salí de esa primera visita de control un poco plof, yo contaba con algunos “filtros” como que no fecundaran todos, que no todos aguantaran la biopsia del DGP, que de los que quedaran igual solo uno fuera bueno…pero joder, con lo que no contaba era con chutarme una jeringa del tamaño de un camión (que me había costado 500 pavos) y que me hubiera hecho cosquillas!!!!!! La verdad es que algo podía haber sospechado cuando con el Omifin me retorcía de dolor y con esto ná de ná.

En la siguiente visita de control fue todo mucho mejor, parecía que había 6 folis, de los cuales 4 iban creciendo a buen ritmo, qué bien!! Me volvieron a ajustar la medicación aumentando el HMG ya que el efecto del Elonva (si es que tiene alguno, por lo menos en mi…) solo dura 7 días. Así continué unos días hasta que por fin nos programaron la punción!!

Durante estas visitas y viendo los pocos folis que tenía tuvimos que replantearnos el tema del DGP, porque la prueba es cara de pelotis y además te puedes ir cargando embriones por el camino, así que con 4 ovocitos de partida pues tú me dirás. Al final quedamos en que si fecundaban 3 ó 4 íbamos a DGP pero si solo teníamos 1 ó 2 me los ponía y a ver qué pasaba…el problema es que esta segunda opción era muy parecida a tenerlo de forma natural porque aunque te pusieran un embri tipo A (en el mejor de los casos) eso no era garantía de que estuviera todo bien cromosómicamente…pero bueno es lo que había y una tiene que adaptarse  a lo que hay!!

Como la punción era un lunes, el sábado por la noche nos quedamos en casita porque nuestro “planazo” era pincharnos el Ovitrelle (36 horas antes a la punción). Así que nos pusimos la alarma para las 10:30 (como si se nos fuera a olvidar jajajaja) y a las 10:25 fuimos al baño a prepararnos para el gran momento.  Y ahora viene lo mejor: abrimos la caja (se ve que no habíamos tenido tiempo en todo el sábado) y vemos una jeringa rara rara, parecía un boli!! Abrimos las instrucciones por la mitad y…sabéis cuando tenéis que montar un mueble de Ikea y pensáis “a ver no la líes, paso a paso que si no luego te sobran piezas”…bueno, pues eso no lo hicimos con el Ovitrelle. Vamos, que si en las instrucciones hay 6 pasos (por ejemplo) nosotros empezamos por el paso 3, nos saltamos el 1 y el 2. Empezamos a darle vueltas a la jeringa, que cada vez estaba más y más fuera y luego no teníamos narices a volverla a poner en su sitio. Total, las 10:35 y nosotros (bueno, Mr Crossi) dandole vueltas a la jeringa para ver como arreglaba el desaguisao. Y yo? Pues histérica, llorando, gritando, donde íbamos a ir a las 11 de la noche un sábado a buscar otro Ovitrelle!!!!! Todos lo nervios y la mala hostia que no había tenido durante el chute hormonal de aquellos días se me concentró en un momentó y maaaadre la que lié. Finalmente Mr Crossi, aun no sé cómo porque el pobre debió de pasarlo fatal (yo no ayudaba naaaaada de naaaaaada), logró volver a poner la jeringa en su estado normal y me la pinché. Menos mal.

El lunes fuimos a la punción más felices (bueno, yo un poco cagada por si me dolía) que unas perdices, todo fue estupendo, la doctora estaba super contenta, me habían conseguido sacar los 4 ovocitos que habíamos visto más desarrollados en las eco, así que todo según lo previsto!!! Bien!!

La doctora nos dijo que ahora tenía que pasar varios días con reposo relativo (12 horas tumbada) debido a que el chute hormonal me podía afectar a los riñones y tener retención de líquidos (ups, pues resulta que con toda mi obsesión con que si los folis crecen o no crecen no había caído en la cuenta de que lo que le estaba metiendo a mi cuerpo muy normal no era…).

Al día siguiente estábamos nerviosiiiitos nerviosiiiitos, yo quería hacer una porra pero Mr. Crossi no me hacía ni caso, estaba casi casi segura de iban a salir 3 embris y que seguramente podríamos llevarlos a DGP.

Y la llamada llegó: 4 ovocitos = 1 inmaduro + 2 medio medio (¿?) + 1 maduro que no fecundó. Muchas hormonas, muchos controles, mucho dinero, y nos quedamos a las puertas, ni un solo embrión!!! Un desastre.

Cerrando el círculo

Con las pruebas de abortos de repetición ya en marcha fuimos de nuevo a la clínica de reproducción asistida que habíamos elegido para nuestro tratamiento. Aún nos quedaba la cita con la inmunóloga, que tiene siempre mucha lista de espera, pero queríamos ir avanzando. Eso sí, sin empezar nada hasta no tener la opinión de todos los especialistas.

Es curioso cómo reaccionan algunos médicos cuando ven a una paciente que no se conforma con lo que le dicen, parece que se sienten ofendidos, no entienden que nosotras necesitamos estar seguras de lo que nos pasa, que las que sufrimos los abortos somos nosotras y tenemos que estar seguras de que estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano. Cuando le conté a la doctora lo que estábamos haciendo y a los médicos a los que estábamos visitando su reacción fue decirme “y te ha dicho alguno ya por qué´abortas?” a lo que yo respondí que no, y que a lo mejor la conclusión era la misma a la que había llegado ella (la edad), pero que yo necesitaba hacerme todas esas pruebas para estar segura de que no había nada más. Reconozco que esa reacción no me gustó pero no le quise dar más importancia porque por desgracia ya me estaba acostumbrando..

Nos contó con más detalle en qué consistiría el tratamiento y lo programamos para después de tener todos los resultados y a que volviéramos de un super viaje que habíamos organizado para hacer la espera más llevadera.

Mientras tanto fuimos también a ver a la inmunóloga, que al igual que el resto de especialistas nos hizo un montón de preguntas, nos mandó un montón de pruebas y nos adelantó que lo más seguro fuera que los abortos vinieras por fallos cromosómicos (debidos a la edad) y no por otros motivos. Al igual que el hematólogo estuvo de acuerdo en que la homocisteína alta podría estar relacionada pero no sería determinante. Había que tratarla para intentar que todo estuviera lo mejor posible de cara a un futuro embarazo pero nada más.

Al finalizar todas las pruebas las conclusiones fueron que tenía baja la vitamina D, bajo el hierro, alta la homocisteína y 40 palos como 40 soles!!! las tres primeras tenían solución pero la cuarta….ayyyy la cuarta…..

No hay dos sin tres

Hacía tres meses escasos del bioquímico, no nos lo podíamos creer, fue toda una sorpresa. Como ya habíamos decidido ir a FIV, ese mes habíamos estado más relajados, incluso me atreví a hacer más deporte, ir a esquiar…nada que ver con los meses anteriores.

Este embarazo estuvo lleno de miedos desde el primer día. Pero también lleno de ilusión, estábamos convencidos de que esta vez era la definitiva. Por fin nos había pasado lo que todo el mundo contaba, en cuanto nos relajamos un poco, premio. En la primera revisión, nada más enterarnos, nos atendió una ginecóloga muy joven del equipo de mi ginecólogo habitual. Esta doctora, al conocer mis historial e intuyendo mi estado de ansiedad me dijo que en casos como el mío recomendaba ir a la consulta cada semana y de esa forma no ir acumulando tanta tensión entre visitas. Yo le iba a pedir lo mismo, así que me pareció genial que la idea saliera de ella (por primera vez no me sentí una neurótica). Pedí cita para las siguientes dos semanas.

Todo marchaba bien, el embrión tenía las medidas que correspondía, se escuchó latido en la sexta semana, todo perfecto!!

Una mañana al levantarnos para ir a trabajar me pareció ver que había manchado algo así que para quedarnos más tranquilos nos fuimos a urgencias, pero esta vez aprovechamos que vivimos junto a un hospital público y fuimos allí. La sala de espera de urgencias estaba vacía, pero nos tuvieron más de dos horas esperando, sin explicaciones, sin nada. Yo no podía más con la angustia, me veía otra vez pasando por lo mismo. Estaba de 7 semanas. Cuando por fin fue nuestro turno (¿?) me atendió una doctora superborde, le conté mi historial de abortos, que estaba de 7 semanas y que me había parecido ver una mancha rosa al limpiarme por la mañana. Yo estaba en un estado de nervios bastante heavy la verdad, aunque también he de decir que su actitud no ayudó para nada. Me examinó y me dijo que estaba todo perfecto e incluso me enseñó el corazón y escuché el latido. Madre mía, que momento, yo que me veía otra vez reviviendo todo lo pasado, no me lo podía creer. Esa tarde tenía cita con mi ginecóloga y volvimos a escucharlo, seguía todo bien, y yo además encantada, había escuchado su corazoncito dos veces en un día!!! Incluso pensé en comprarme uno de esos chismes que dicen que te dejan escuchar el latido siempre que quieres, en tu casa!! Te imaginas??? Vaya vicio jajajajajaja.

A la semana siguiente volvimos a nuestra revisión rutinaria, ibamos siempre los dos. A mi no me ponían mucho problema en el trabajo, y sinceramente, llegados a este punto me daba lo mismo. Para Mr. Crossi era distinto, aunque intentábamos coger horas en las que él ya hubiera salido de trabajar, siempre condiciona el tener que salir puntual e incluso un poquito antes. Además, por desgracia, para nosotras y para ellos, todavía no está muy bien visto que los padres falten o salgan antes del trabajo por estos temas. Ayyyyy cuando vamos a entender que un embarazo es cosa de dos???

Llegamos a la consulta nerviosos, como siempre. Esta vez nos había tocado con nuestro ginecólogo de siempre. Pasamos enseguida a la salita de las ecos y nos preparamos para ver al campeón otra vez, a ver cuanto había crecido ya!!! En dos semanas, pensaba hacerme la prueba de cribado en sangre para detectar posibles anomalías y en esa prueba sabríamos también el sexo del bebé, ayyyyyy que despacio pasan las semanas!!!!

El embrión se había vuelto a parar, más o menos un día después de nuestra visita anterior. Receta de Cytotec, palmadita y para casa.